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Javier Heraud: un patriota y su Perú pendiente

Publicado: 2019-08-22

Javier (Corcuera) y Javier (Heraud) se encuentran en la película ‘El viaje de Javier Heraud’ para hablarnos de ese Perú pendiente que nos dejó el poeta y que intentamos construir hasta hoy, con muchos obstáculos. El encuentro de estos dos tocayos ha dado como resultado una película que nos hace reflexionar(nos), mirar(nos) y también doler(nos). Imperdible película que se estrena hoy en los cines del Perú.

Pude ver la película hace ya varias semanas a la distancia. Javier Corcuera tuvo el gesto de permitirme un viaje personal al verla lejos de casa, lejos de ese Perú que a Heraud como a mí nos dice a veces demasiadas cosas y muchas de ellas imposibles de verbalizar. Por suerte, él es mucho más virtuoso que yo con las palabras. Durante poco más de 95 minutos nos encontramos frente a nosotros mismos como país pendiente pues si algo permite esta película es pensarnos mientras transcurre.

‘El viaje de Javier Heraud’ es un viaje personal y colectivo. Personal en tanto te confronta contigo mismo sobre ese país que habitas (así sea a la distancia) y sobre el que construyes vida, lucha, piel. Pero también colectivo pues te habla de esa revolución tan necesaria en el Perú de Heraud como en el nuestro hoy en día. Te habla de lo que aún nos indigna, nos duele y nos hace continuar dando batalla. Nos habla de ese país que, en palabras del poeta, es nuestra casa y que aunque hermosa, amplia, luminosa y brillante, sigue teniendo esquivas sus llaves pues el dueño de ellas “no es de los nuestros”.

Corcuera logra con éxito adentrarnos en la atmósfera de una ruta. Nos traza sutilmente las calles de este viaje, los ríos, los vientos y, por supuesto, los versos. Logra una armonía del conjunto y por eso nos interpela en este presente en que ese Perú sigue pendiente. Y lo hace con la voz de uno de “los nuestros”. Uno de los que defendía la igualdad, el respeto de los derechos, la mirada que acoge a todos y a todas, el cierre de puertas a los privilegios. Uno de los que usó el arte como un hilo que continúa su acción política. Porque toda acción es obra, y porque la política también puede ser arte.

No hay dos Heraud, es uno solo. El mismo. El luchador con versos y en con puño en alto. Luchador al fin y al cabo. Idealista. Ejemplo. Un patriota en toda regla pues es la patria la que lo mueve. Un patriota en palabras de otro nuestro como José María Arguedas: “la patria y no el alma diferencia al hombre del gusano”.

Javier Heraud fue un peruano muy político que encontró en la poesía una forma de continuar haciendo lo que la cotidianidad demandaba: patria. Y en este viaje suyo hoy, gracias a esta película, podemos sentirnos todos interpelados y, quién sabe, tal vez también nos hagamos voluntarios viajeros. Ojalá. Nunca ha sido tan necesario.


Escrito por

Laura Arroyo Gárate

Feminista, lingüista, trabajólica y miope. 100% peruana.


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Altoparlante

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