reconoce sus orígenes

Veronika MENDOZA EMITE SU VOTO EN LAS PRIMARIAS ABIERTAS DEL FA

Los dos retos que tocan la puerta

Publicado: 2015-10-11

He leído todo, incluso lo que no quería (una a veces necesita caer en todo tipo de barros para reconocer lo limpio), respecto de las primarias abiertas en el FA que, a una semana de producidas, recién tienen un resultado concreto. Me alegro y lo hago doblemente. Por un lado porque la ganadora es Verónika Mendoza, candidata que creo es la mejor opción de cara a lo que se viene hacia afuera (e incluso hacia adentro aunque en menor medida). Y, por otro lado, porque por fin, repito: POR FIN, se puede salir de un bucle que si bien ha sido muy pedagógico (en realidad esto también es discutible sobre todo con la semana de retraso de resultados y los episodios sospechosos), nos ha despintado del mapa grande.

Se vienen ahora dos retos, ambos bastante inmediatos. Por un lado, la consolidación de acuerdos dentro de las fuerzas de izquierda post-elecciones internas. Vale decir, la concreción de las conversaciones que están en marcha hace ya un tiempo. La posibilidad de una "unidad" de fuerzas de izquierda que encuentre en Verónika una interlocutora abierta que construya alrededor de ella algunos liderazgos de mayor arraigo que los típicos rostros de izquierda que, a estas alturas, deberían notar ya que, cuando menos, tienen posibilidades muy limitadas. Verónika, a diferencia de Arana, puede timonear con mayor éxito estas conversaciones y llegar a acuerdos con rostros refrescantes para el espectro de la izquierda peruana. Este juego de negociación, sin embargo, tendrá también sus trucos. La disposición de fuerzas no está del todo muy clara ni necesariamente a favor del "recambio generacional" por poner un rótulo. De todos modos, Mendoza constituye una bisagra más optimista que su contrincante.

Lo que me temo, sin embargo, es que el segundo reto es bastante más complicado y llegamos tarde: el juego político en la cancha. Una cosa es discurrir en la discusión autorreferencial, la pedagogía del momento, el aplauso emocionado por el ejercicio democrático desarrollado y etcéteras. Otra cosa es entrar en el ruedo y, sobre todo, hacerlo tarde. Esto no es nuevo. Primar pedagogía por sobre pragmatismo tiene costos y beneficios, pero el costo ha sido que la izquierda, aún como una sombra pálida y deforme, no existe ahora mismo en ningún punto de partida. Con suerte, existe en alguna vinculación que se hace de su participación en el inicio del gobierno de Humala y eso tampoco es auspicioso.

Mientras la campaña política de cara al 2016 ha empezado ya con mucho barro tirado de un lado al otro, el camino para la izquierda es meterse en el barro cruzado sin otros atractivos que las primarias celebradas. El discurso se ha difuminado, el lío interno, aunque no se entienda del todo, resta, la energía desgastada debe reponerse y esto no ocurre de inmediato. Temas que comúnmente hubieran sido banderas de la izquierda han pasado antes por las manos del fujimorismo o PPK, la marcha a partir de la visita del FMI y el BM en Perú se vio percudida justamente con el anuncio de los resultados electorales de las primarias. Este gesto es más que elocuente del coste de las primarias, repito, hacia afuera. A veces todo es cuestión de "timing".

Tenemos entonces a una Keiko Fujimori aprovechando vacíos discursivos con astucia política, a un Alan García con su usual cinismo mostrándose garante de gobernabilidad, a un Alejandro Toledo apelando a la falta de memoria (y no le falta razón), a un PPK discutiendo con Fujimori pues tiene claro que ahí es donde tiene que apuntar ahora mismo y a un César Acuña tentando la suerte de mover algunos indecisos para su cancha. Todos ellos tienen claro que el espacio a disputar está de cara afuera. Lo que corresponde a la izquierda es hacer lo mismo. Entrar al ruedo con lo que supone entrar tarde. Empezar el año escolar en julio no es lo mismo que hacerlo en marzo.

Podríamos pensar que ahora todo se trata de cálculo, discurso, estrategia y energía. Pues sí y no. Lo que resultaría más rentable para la izquierda es un posicionamiento clarísimo sobre esos 5 ó 10 puntos como mucho que los/nos diferencian de las otras candidaturas que fuera de los casos de corrupción (cada uno con un nombre distinto) responden a los mismos intereses y entienden desarrollo de la misma manera. Este que es nuestro "activo" nos lo están quitando. Y lo hacen con éxito porque mientras buscan todos ocupar un espacio en el centro, nosotros nos hemos desaparecido del juego por un par de meses.

Tengamos en cuenta además que existe un electorado indeciso, sí, pero que muchos analistas utilizan de manera falaz. Que un porcentaje no decida su voto aún no quiere decir que no se siente representado por ninguna opción necesariamente, ni tampoco que está en contra de todas las opciones. Si a ello le suman esa dosis de emoción estadística de algunos que señalan que ese porcentaje está "claramente buscando una opción de izquierdas", mejor apaguemos la luz. No nos engañemos. Hay que seducir a ese porcentaje, sí, pero no es la izquierda la que seduce, sino la posibilidad de una alternativa. Una alternativa decente que hable desde la honestidad que le falta a los otros candidatos de los sentidos comunes de este momento. Y aquí es donde nosotros podríamos cosechar, sino una victoria, una bancada sólida.


Escrito por

Laura Arroyo Gárate

Peruana, feminista, lingüista, ronca, trabajólica y miope. Y, a veces, pianista.


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